Venezuela satisfecha con fallo sobre Exxon Mobil

Crédito de imágenes: AVN
ramirez

El Gobierno de Venezuela expresó -a través de un comunicado- que el fallo emitido este jueves por el Ciadi, para el pago de Exxon Mobil, constituye “un final favorable” para la República.

El canciller Rafael Ramírez leyó el texto en transmisión de Venezolana de Televisión e indicó que la trasnacional “ha atacado la soberanía de Venezuela durante los últimos siete años, impugnando los cambios en la Faja del Orinoco”.

Ramírez indicó que con la decisión del Ciadi se logró “poner fin a las especulaciones de que la República tendría que pagar una indemnización de miles de millones de dólares”.

“El monto total de la compensación es 1.591 millones de dólares, monto que no guarda relación alguna con las pretensiones de Exxon Mobil que ascendían a 20.000 millones de dólares”.

El canciller aseguró que a la cifra establecida por el Ciadi se le deben restar incluso 907 millones de dólares, que ya fueron pagados por el país en un juicio previo.

Ante este fallo, Ramírez señaló que el Estado muestra su satisfacción, por considerar que el precio es “razonable”. “Es una victoria para los países productores de petróleo, Es una victoria para Venezuela, que ha recuperado su posición de prestigio internacional”, afirmó.

Anunció que el Estado defenderá la soberanía de la nación “hasta las últimas consecuencias” y comentó que el litigio “ha sido muy difícil”, pero que Exxon Mobil fue finalmente “derrotada por la República” venezolana.

A continuación el comunicado completo:

CIADI

FINAL FAVORABLE PARA LA REPÚBLICA EN LA LARGA BATALLA LEGAL DE EXXON MOBIL CONTRA EL PAÍS

La transnacional ExxonMobil ha estado atacando la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela continuamente durante los últimos siete años, impugnando la nacionalización de la Faja Petrolífera del Orinoco y la extinción de los convenios de asociación firmados por PDVSA durante la apertura petrolera de los años 90, todas acciones lideradas por el Comandante Supremo Hugo Chávez en el marco de la Política de Plena Soberanía Petrolera.

Este ataque comenzó con un intento de hacer poner de rodillas a PDVSA mediante un abusivo proceso que sólo puede ser calificado de “terrorismo judicial”, cuando ExxonMobil obtuvo de una corte en Londres una orden de congelamiento de activos de PDVSA con alcance mundial (la infame “Marevainjunction”).

En ese entonces la ExxonMobil afirmó que PDVSA le debía 12 mil millones de dólares por la nacionalización del Proyecto Cerro Negro y que esa poderosa transnacional necesitaba protección de la corte en Londres. La firme defensa de PDVSA tuvo éxito en derrotar esta maniobra abusiva de ExxonMobil, demostrando que sus acciones fueron totalmente infundadas. En el arbitraje que ExxonMobil inició contra PDVSA ante la Cámara de Comercio Internacional, PDVSA logró demostrar que los reclamos de ExxonMobil eran sumamente exagerados y que, si ExxonMobil hubiera tenido algún interés en negociar un acuerdo de buena fe, hubiera podido obtener la compensación apropiada mediante un acuerdo amigable.

En aquel entonces, a principios del año 2012, ExxonMobil trató de restarle importancia al éxito de PDVSA, informando a todo el mundo que su reclamo principal seguía siendo de miles de millones de dólares ahora en contra del Estado Venezolano ante el CIADI. A tal efecto, la transnacional utilizó el cuestionado sistema internacional de arbitraje de inversión, el cual se ha prestado muchas veces para agredir la soberanía de Estados e imponer indemnizaciones punitivas a diferentes países a fin de inhibirlos en el ejercicio de su soberanía permanente sobre la explotación de sus recursos naturales.

Pero ahora, aún dicho sistema ha rechazado las pretensiones exageradas de ExxonMobil. El tribunal arbitral del CIADI acaba de emitir su laudo definitivo en el caso, poniendo fin a las especulaciones infundadas que han venido circulando por varios años de que la República tendría que pagar una indemnización de miles de millones de dólares a ExxonMobil y confirmando que el nivel de compensación buscado por ExxonMobil por la nacionalización siempre ha sido exorbitante y completamente injustificado, tal como la República ha dejado claro desde el principio del litigio en 2007. El monto total de la compensación determinado por el tribunal arbitral por los antiguos Proyectos Cerro Negro y La Ceiba es de 1.591 millones de dólares, monto que no guarda relación alguna con las pretensiones irrazonables de ExxonMobil en este caso, que ascendían a alrededor de 20 mil millones de dólares. Estas absurdas cantidades buscadas por transnacionales como ExxonMobil y Conoco, si fueren tomadas en serio por tribunales arbitrales, podrían resultar en la destrucción de la economía de muchos países y en el colapso total del sistema de derecho internacional.

Cabe señalar que el tribunal arbitral del CIADI ha reconocido un crédito en favor de la República por el monto ya pagado por PDVSA de 907 millones de dólares en 2012 para el Proyecto Cerro Negro, que deberá descontarse del monto del laudo, quedando así reducido sustancialmente el monto restante a pagar. No obstante que la suma ya pagada por PDVSA debería haber puesto fin a la disputa relativa a la compensación por el Proyecto Cerro Negro, el monto global determinado por el tribunal arbitral del CIADI para el conjunto de los proyectos de ExxonMobil en el país se encuentra dentro del rango razonable considerado por la República en 2007, cuando la República hizo sus mejores esfuerzos para llegar a un acuerdo amigable, los cuales fueran abruptamente rechazados por ExxonMobil en esa oportunidad.

La decisión del tribunal arbitral deja claro que este litigio de siete años de duración, de proporciones gigantescas y maniobras escandalosas de ExxonMobil, fue totalmente innecesario, no sirviendo a propósito legítimo alguno. El retiro de Venezuela del CIADI, que se produjo en 2012 como reacción a elementos del sistema de arbitraje de inversión con los cuales disentimos, en forma alguna disminuyó nuestro criterio de reconocer el principio de compensación justa por la nacionalización, pero lo que la República no ha aceptado ni nunca aceptará es doblegarse frente a reclamos exorbitantes. El éxito final en este litigio se debe a la firme determinación de la República de ser fiel a ese principio fundamental.

Una vez más la República Bolivariana de Venezuela, su gobierno, instituciones y trabajadores le salen al paso y logramos derrotar las agresiones de los poderosos intereses transnacionales, y a sus agentes nacionales que de manera vergonzosa los apoyan en el país.

Reiteramos que Venezuela se respeta, estamos decididos a defender nuestra independencia y soberanía en cualquier escenario.

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