Hipertensos descontrolan sus tratamientos por escasez de medicinas

Crédito de imágenes: Archivo/Referencial
medicinas

Un “no hay” con distintas voces se responde hasta 10 veces ante la misma pregunta. “¿Señor, tiene Losartán?”.

No hay vendedor que haga si quiera el intento de buscarlo en el inventario. “Hace mucho que no llega, si un día consigue me trae”, lamenta un joven que atiende en la farmacia Baloa de Petare.

El Losartán o Losartán Prosáico es el compuesto más recetado para la atención de casos de hipertensión arterial en el país, y también el que es cobrado a menor precio en el mercado nacional. Sin embargo, estos beneficios no les bastan a los pacientes para tomarlo de forma regular en su tratamiento, porque conseguir el Losartán, en cualquiera de sus presentaciones, se ha convertido en todo un reto.

Diez farmacias de distintos sectores de Caracas fueron consultadas por Globovision.com en la búsqueda de este medicamento y en ninguna fue posible hallar siquiera una unidad del producto. Peor aún, operadores de una de las principales cadenas de farmacias del país reportaron que el bien se encuentra agotado a nivel nacional en sus depósitos.

María Inés Marulanda, presidente de la Sociedad Venezolana de Medicina Interna, asegura que no existe un tratamiento único para tratar la hipertensión arterial pero que, en todos los casos, los medicamentos son asignados de acuerdo a las características individuales de los pacientes.

En este sentido, Marulanda llama la atención sobre las dificultades que presentan las personas hipertensas para encontrar las medicinas que les son recetadas por sus médicos. “Tenemos conocimiento a través de nuestros pacientes de que los principales compuestos no están en el mercado por miles de factores sociales y económicos. Al final, ir de farmacia en farmacia con el récipe de la medicina que es ideal para ti se vuelve un viacrucis”.

Para la doctora, lo grave de esta situación se encuentra en las consecuencias que genera en la salud de los pacientes. De acuerdo a sus declaraciones, “un gran número de personas ha descontrolado su tratamiento, lo que se trasforma en posibles complicaciones médicas”.

En efecto, Marulanda declara que ha percibido casos en los que, por no conseguir sus pastillas, “el paciente se descompensa, lo que aumenta la morbilidad y la mortalidad”. De acuerdo con sus registros, “los internistas y cardiólogos han debido atender mayor número de infartos en los últimos meses”.

Tomar medidas

La Organización Mundial de la Salud ha determinado que las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte a nivel mundial y que tres de cada diez venezolanos sufren de hipertensión arterial.

Ante este panorama, que se suma al suplicio que pasan pacientes de otras enfermedades en el país, la Federación Farmacéutica de Venezuela solicitó al Gobierno nacional decretar una “política de emergencia” para atender la escasez de medicinas en el territorio nacional.

Mientras la medida es atendida, los pacientes van cazando la llegada ocasional de alguno de los productos que, según uno de los vendedores consultados, “llegan en pocas cantidades, sin fechas fijas y vuelan ahí mismo”. En este sentido, el caso del Losartán se asemeja al del compuesto Valsartán, que también es uno de los más buscados para controlar la tensión.

La doctora Marulanda recomienda a las personas que sufren de esta enfermedad mantener la práctica de las medidas no farmacológicas, como una alimentación baja en sal y en grasa, y la práctica de ejercicio físico. “La idea es intentar que la falta de medicinas afecte lo menos posible la salud de estos venezolanos”.

Te interesaría

Señal en Vivo

Lo más leído