Déficit fiscal y sus posibles soluciones

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Entre los problemas económicos que existen en Venezuela, uno de los que más preocupa a los expertos es el creciente déficit fiscal que existe en la nación. De no tomarse las medidas necesarias, el gasto público podría representar más de 18 puntos de Producto Interno Bruto (PIB) al finalizar 2015.

La bajada de los precios del crudo en Latinoamérica “afecta especialmente a cuatro países en los que el porcentaje de ingresos por exportación que tienen los hidrocarburos es alto”, explicó el gerente del Departamento de Investigación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), José Juan Ruiz, al medio español El País. El Estado de la región que más se ve perjudicado por esta situación es Venezuela, ya que las exportaciones netas suponen 24% de todo el valor monetario de la producción de bienes y servicios al año.

“Según los últimos datos, este país acumula un déficit de 14% y en sus presupuestos para 2015 ha estipulado un barril a un precio de 60 dólares. Con un costo más bajo, Venezuela pierde 10 puntos del PIB de ingresos fiscales. Si no recorta nada o no genera ingresos nuevos (que es francamente difícil), podría alcanzar un déficit de 24 puntos del PIB, que es insostenible”.

Disciplina deficitaria

La caída del barril de petróleo no es la única razón por la cual existe esta situación que se ha presentado en los últimos años. Pero, por ser un país rentista, esto exacerba el déficit. Para el economista Ronald Balza, lo que el fisco adeuda tiene que ver también con una desorganización. “No existe disciplina fiscal, sino desorden fiscal”, puntualizó.

El exministro de Industrias Básicas y Minería, Víctor Álvarez, mencionó en el Foro Venezuela 2015: perspectivas y propuestas, organizado por Hinterlaces, que ante el colapso de los precios del hidrocarburo, el creciente gasto público, la baja presión fiscal y los requerimientos en divisas de la economía venezolana, uno de los inconvenientes a los que hay que prestarle atención es al déficit presupuestario. Sin embargo, Balza señaló que más que ser un problema, este contexto es el causante de otras situaciones como las distorsiones cambiarias y el desequilibrio monetario.

Álvarez, destacó que al contar con un monto promedio del crudo en $60 el barril, los ingresos podrían sumar $33 mil millones, menos de la mitad de lo recibido en 2014. Esta cantidad no sería suficiente para cubrir todos las compromisos en moneda extranjera, que representan $51 mil millones entre importaciones, deudas pendientes con sectores productivos, deuda externa e indemnizaciones por expropiaciones.

También, el investigador enfatizó que con el colapso petrolero, este año el déficit podría ser de 18 puntos del PIB. Lo que según datos del 2013, significaría una merma de $78,9 mil millones de ingresos.

Soluciones

Ante un panorama como este, lo más importante radica en las medidas que representen una solución para frenar el aumento del déficit fiscal. Ambos expertos coincidieron que lo principal que se debe hacer es reajustar el Presupuesto Nacional aprobado por la Asamblea Nacional a principios de año.

El documento debería tomar en cuenta absolutamente todos los ingresos que percibe el país y ajustar el precio del petróleo y la inflación a números que se aproximen más a la realidad actual. En este sentido, Álvarez sugirió reducir en 100% los gastos suntuarios del sector público, implantar una rigurosa disciplina fiscal menor a 5% del PIB, retomar la “sana práctica” de un solo presupuesto, y que en vez de crear fondos para gastar dinero, se ahorre.

Balza anunció que no se puede posponer más el aumento del precio de la gasolina para que cubra los costos de producción y que los subsidios del agua, electricidad y gas también deben eliminarse, pero de una forma progresiva con el fin de que el servicio mejore. El exministro coincidió con esta premisa y agregó que se debe realizar la unificación cambiaria, la desestatización de las empresas expropiadas y nacionalizadas, la reactivación del cobro del peaje y una mayor presión fiscal con los impuestos a licores, cigarrillos y al lujo.

“Si el Gobierno no presupuesta todo esto, va a tener que pedir créditos adicionales, como ha hecho en años anteriores, y no los van a poder recibir si no hay ingresos extraordinarios. Normalmente, estos recursos se solicitan cuando se ha subestimado el presupuesto, pero en este caso se han sobrestimado las variables de los ingresos (inflación y precio del petróleo)”, culminó Balza.

Fuente: Andrea Vera Mondazzi


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