Selección argentina arribó a Buenos Aires

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Globovisión/EFE.- Cientos de personas aguardaban este lunes en el aeropuerto de Ezeiza, 30 km al sur de Buenos Aires, el regreso de la selección argentina para mostrar su agradecimiento por la obtención del subcampeonato en el Mundial Brasil-2014, constató la AFP.

“Venimos a apoyar a la selección porque dieron todo por nosotros y se merecen nuestro apoyo. Anoche lloramos un montón pero igual fuimos a festejar, fue muy duro, un bajón (tristeza)”, dijo Matías Ruiz, un estudiante de 17 años que aguarda en la puerta de arribos para ver a sus ‘ídolos’, junto a su madrina y un grupo de amigos envueltos en banderas argentinas.

Afuera unas 500 personas desafiaron el frío y la niebla de la mañana para apiñarse contra las vallas desde donde esperan ver el aterrizaje del vuelo chárter que trae a la selección desde Rio de Janeiro.

La presidenta Cristina Kirchner, que no presenció la final que Argentina perdió en el alargue 1-0 ante Alemania en el Maracaná, acudirá este lunes a saludar a los subcampeones del Mundial en el predio deportivo de Ezeiza, cerca del aeropuerto, en un evento que estará cerrado para la prensa, según anunció oficialmente el gobierno.

“Olé, olé, olé, cada día te quiero más/ Soy argentino, es un sentimiento/ no puedo parar…” cantaban la mayoría vestidos con casacas albicelestes resguardados a discreción por la policía.

Una veintena de jóvenes convirtieron unos caños de desagüe en improvisado escenario para dirigir los cánticos que los manifestantes entonaban con entusiasmo.

“Brasil, decime que se siente…” el hit de los argentinos durante el Mundial se escuchaba con fuerza entre la gente, la mayoría familias con niños pequeños.

Campeones a pesar de la derrota

“Bienvenidos campeones!, a nuestros pibes que nos llenaron de alegría”, dice un cartel escrito a mano que porta Noemí Villafañe, una empleada doméstica de 48 años que vino junto a su hijo para recibir a la selección.

“Vinimos a recibirlos porque quería traer a mi hijo para festejar, nos moviliza la alegría. Yo viví el Mundial-78 en la dictadura (cuando Argentina ganó como anfitrión) y era muy distinto. Queríamos ir a Brasil, pero no pudimos. En los últimos dos partidos de Argentina, sentí que pusieron todo, jugaron bien, no jugaron sucio, son un ejemplo de humildad”, dijo Noemí emocionada.

Junto a ella Silvana Pereyra, una empleada estatal de 25 años faltó a su trabajo para venir junto a sus dos hermanas.

“A pesar de salir segundos es un orgullo. Estamos contentas porque los partidos nos unieron más. Por cábala nos juntábamos siempre toda la familia para los partidos. Fue lindo mientras duró la fiesta, salvo por los disturbios de anoche pero siempre hay inadaptados”, dijo Silvana en alusión a los episodios violentos la noche del domingo en torno al Obelisco que terminaron con 100 arrestados y 70 heridos.

En los 3 kilómetros que separan el aeropuerto del predio deportivo adonde irá la selección tras su arribo, una hilera interminable de personas aguarda al costado de la autopista.

“Orgullosos por nuestros héroes, gracias” dice una enorme bandera argentina desplegada por los manifestantes que hacen tronar sus trompetas mientras esperan el paso del autobús con los jugadores.

Un embotellamiento de varios kilómetros podía verse en la senda de la autopista que va desde la capital argentina hacia el predio de la Asociación del Fútbol Argentino, poco antes del aeropuerto.

Allí, a las puertas del predio cientos de personas aguardan el arribo del autobús con la selección.

“Ánimo muchachos, estamos con ustedes”, dice una de la banderas que agitan los simpatizantes vestidos de pies a cabeza con los colores celeste y blanco.

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