Jorge Roig: Con el teatro aprendí a conocerme a mí mismo

Crédito de imágenes: Archivo
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El teatro es un arte escénico que se caracteriza por representar historias o vivencias frente a un público, a través de la combinación de discursos, gestos, escenografía, música, pero sobre todo con actuaciones que simbolizan la trama real que se le quiere dar a una obra.

Muchas personas se dedican a este arte como medio de distracción, escape o sencillamente por pasión. Tal es el caso de Jorge Roig, conductor del programa C de Cine transmitido por Globovisión, quien además de llevar las riendas de este espacio también dedica su vida a las tablas.

Actualmente Roig está trabajando en la obra de teatro Bolívar Coronado, estrenada el pasado 11 de julio. Esta pieza de Lupe Gehrenbeck y dirigida por Matilda Corral se estará presentando hasta el 11 de septiembre todos los viernes, sábados y domingos en el Trasnocho Cultural de Caracas.

La obra trata la historia de Rafael Bolívar Coronado (Villa de Cura, 1884 – Barcelona, 1924) quien ha sido llamado también como “el hombre con más de seiscientos nombres”. Bolívar Coronado escribe el libreto de Alma Llanera a los 30 años de edad y obtiene un gran éxito.

En una entrevista descubrimos parte de lo que siente por este arte, y nos ayudó a conocer qué proyectos tiene en mente y cuáles está realizando en este momento de su vida.

¿Cómo llegó el teatro a tu vida?

Desde el colegio siempre tuve la inquietud de hacer teatro y por suerte donde estudiaba había un buen grupo de teatro. Luego lo continué en la universidad donde fundé un grupo en la Monteávila, pero ahora no existe.

Posteriormente me fui a estudiar cine fuera del país y luego de eso decidí que quería tomarme más en serio el teatro. Estuve 6 años estudiando esta carrera entre Madrid y Buenos Aires y a partir de ese momento me dediqué a eso.

Durante un año realicé muchos cortometrajes y trabajé con muchos actores, es ahí donde sentí la inquietud de formarme para estar delante de las cámaras y en ese momento surgió la idea de estudiarlo profesionalmente, no como un hobbie como lo estaba haciendo en la universidad y el colegio.

¿Qué tiene el teatro que no lo tiene otras artes?

Con el teatro aprendí a conocerme a mí mismo, lo agarré en una etapa donde creo que lo necesitaba. Era a mis 21 años donde estaba fuera del país terminando de conocerme y de descubrir lo que quería hacer.

El teatro tiene eso, el de sincerarse con uno mismo porque no puedes engañar a nadie. Por más que seas actor y estás trabajando en un personaje que no se parece a ti, lo vas a construir desde lo que eres tú. Es decir, puede haber un mismo personaje para varios actores, pero nunca va a ser igual porque cada actor le pone lo suyo.

Creo que eso es lo que tiene el teatro, que es muy sincero.

¿Consideras el teatro como un medio de escape para drenar el estrés diario del venezolano?

Sí, total. De hecho mis ganas de regresarme a Venezuela después de estar 7 años afuera está relacionado con eso.

En este país el teatro se ha convertido en casi una industria, todos los caraqueños lo incluye en sus planes y precisamente por eso, porque vivimos una vida muy caótica.

El escaparse y conectarse con una historia diferente a la que vivimos diariamente es un regalo, por lo que es un placer hacerlo y regalárselo a la gente para que lo disfrute y pueda “viajar” de la realidad en la que vive.

¿Qué buscas a la hora de aceptar un determinado papel en una obra?

Busco que sea un reto. Por ejemplo, estos dos personajes que estoy haciendo ahora en esta obra histórica son completamente distintos a los que he hecho porque no son comedia, son muy serios y son personajes que realmente existieron.

Uno de ellos es Rufino Blanco Fombona, uno de los escritores más famosos de Venezuela. Sobre este personaje tuve que hacer una investigación histórica bastante profunda para poder dar con algunos criterios de su personalidad que motivara las acciones que él hace durante la obra.

Entonces creo que es eso, un reto tanto físico como intelectual, que me obligue a estudiar, a investigar y a encontrar cosas de mí que ni yo mismo sabía.

Otro papel que interpreto es Alberto Urbaneja quien era cónsul de Venezuela en España, es un villano y esa fue otra de las cosas que me gustó de este proyecto, porque creo que por mi físico siempre me daban papeles de gallo, cosas muy cómicas o de niño bueno y me interesó eso, que por primera vez es algo totalmente opuesto a mí.

El poder hacer cosas que nos pasan de repente por la cabeza y nunca nos atrevemos a hacerlas, pero las haces con un personaje, es un regalo.

Este año es mi cuarta obra que estreno desde que llegué a Venezuela y hasta ahora todas habían sido comedia. Me gusta y disfruto hacer comedia, pero también estoy disfrutando muchísimo este proceso porque me parece muy rico irle sumando cosas, géneros y versatilidad a todo.

¿Cuáles han sido los logros que has obtenido a través del teatro?

Mi principal logro es conocerme a mí mismo. Yo he descubierto muchas fortalezas y debilidades que tengo como persona gracias a mis estudios en teatro.

Sé en que áreas de mi vida tengo que seguir trabajando. En cuanto a mis comunicaciones, miedos e inseguridades los he ido descubriendo y además es el regalo más grande que me han dado porque me ha definido como persona y porque me siento muy cómodo con lo que soy ahora gracias a los estudios y al trabajo que he hecho.

¿Cuáles son tus objetivos a corto y largo plazo?

Por ahora ya estoy comenzando a buscar otro proyecto porque estoy hasta septiembre con esta obra y quiero buscar otras. Me gustaría terminar el año con algún otro montaje y definitivamente lo que más me encantaría hacer ahora es cine.

Hice una película hace dos años que se estrena a finales de noviembre y quisiera hacer más cine porque es un género que también he estudiado mucho en la parte técnica y de dirección.

Quiero seguir en rodajes, del lado de un actor, pero también ayudando en la parte técnica, guiones y producción que también es algo que me gusta y me apasiona. A largo plazo tengo tengo pensado hacer cine y escribir y montar mis propias obras.

¿De qué trata esta película?

Casarse antes de los 30 se rodó en Buenos Aires, el director es Manuel Pifano que estrena ahorita El Psiquiatra, esta es su tercera película.

Es una comedia romántica, no se han hecho muchas comedias de este género aquí en Venezuela y bueno va a estar interesante porque el título lo dice. Es un tema muy recurrente aquí en el país, ya que las estructuras sociales están muy establecidas y si a los 30 no estás casada empiezan con esas presiones. Es un tema universal.

Mi personaje llamado Matías es uno de los mejores amigos de la protagonista. Soy la voz de su conciencia que la hace entrar en razón de que los 30 es simplemente una edad, no es algo determinante en la vida sino que cuando tenga que llegar la persona va a llegar. Le hago entender que no se debe de poner más presiones de las que la sociedad le impone a uno mismo.

Este contenido tiene todos los derechos reservados por Globovisión.

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