Copacabana amanece con tranquilidad tras violentos disturbios en vísperas del Mundial

Copacabana, el barrio más turístico y conocido de la ciudad brasileña de Río de Janeiro, amaneció hoy con tranquilidad tras los violentos disturbios de la noche del martes que provocaron la muerte de una persona y el cierre de varias calles a 51 días del inicio del Mundial de fútbol.

“La situación fue normalizada con la llegada de refuerzos policiales que permanecerán por tiempo indeterminado”, afirmó hoy el comandante de las Unidades de Policía Pacificadora de Río de Janeiro, coronel Frederico Caldas, en declaraciones a periodistas.

Los disturbios se registraron en la favela Pavão-Pavãozinho, enclavada en uno de los cerros que rodea Copacabana, tras la muerte del bailarín Douglas Pereira, de 25 años y que trabajaba en el grupo de danza de un popular programa de televisión, al parecer durante una persecución policial ocurrida la noche del lunes, según denunciaron los habitantes de la barriada.

Decenas de vecinos de la favela, en protesta por el que tildaron como asesinato de Pereira por parte de policías, montaron barricadas en las calles de acceso a la barriada, le prendieron fuego a diferentes objetos y se enfrentaron con piedras a los uniformados.

Los incendios, los disparos y las explosiones que se escucharon en varias cuadras alrededor de este barrio turístico al borde del mar donde se concentra la mayoría de los hoteles de la ciudad obligó a las autoridades a bloquear el tránsito por varias vías desde la noche del martes hasta la madrugada de este miércoles.

En los incidentes murió con un tiro en la cabeza un hombre de 27 años identificado como Edilson da Silva dos Santos.

En medio de una fuerte presencia policial, los comerciantes de la región abrieron sus puertas normalmente hoy, las vías fueron reabiertas al tránsito y Copacabana recuperó la normalidad mientras que las autoridades investigan lo ocurrido.

“El gobernador (de Río de Janeiro) Luiz Fernando Pezao le pidió a la Policía Civil empeño total en la investigación de la muerte de Douglas Pereira. El gobernador espera el resultado de las investigaciones para adoptar las medidas correspondientes”, afirma un comunicado divulgado por la gobernación.

El comandante de las Unidades de Policía Pacificadora dijo igualmente que ordenó una exhaustiva investigación para determinar si el bailarín murió en la operación policial y pidió que los habitantes de la región aguarden el resultado de las pericias para saber lo ocurrido.

El joven fue encontrado muerto en los fondos de una guardería tras un intercambio de disparos entre policías y miembros de una banda de narcotraficantes ocurrido en la madrugada del lunes.

Pese a que los vecinos aseguran que el joven tenía lesiones en diferentes partes del cuerpo y una herida provocada por arma de fuego, el informe preliminar del Instituto de Medicina Legal indica que el bailarín murió como consecuencia de una “hemorragia interna” provocada por una “laceración pulmonar” al parecer causada por un golpe en el tórax con un objeto contundente.

La Policía alega que la herida es propia de caídas desde una altura considerable pero los habitantes de Pavão-Pavãozinho aseguran que testigos vieron a uniformados golpeando al joven tras haberlo confundido con un narcotraficante.

“Él no se cayó del muro (de la guardería). Estaba muy golpeado, con marcas de golpes en la espalda y las costillas”, afirmó María de Fátima da Silva, madre del bailarín.

“Es necesario hacer la autopsia y recoger pruebas técnicas para saber lo que ocurrió. Tenemos que investigar todas las versiones. Respetamos el dolor de la familia pero tenemos que determinar lo que pasó antes de adoptar cualquier medida”, afirmó Caldas.

El oficial dijo que, pese a que la favela fue una de las primeras en ser beneficiadas con la política que prevé la instalación de puestos permanentes de Policía en barriadas antes dominadas por bandas de narcotraficantes, la venta de drogas en la región aún es elevada debido a su ubicación estratégica.

La favela de Pavão-Pavãozinho y la vecina de Cantagalo, que se encuentran entre Copacabana e Ipanema, los barrios más turísticos de esta ciudad brasileña, tienen cerca de 10.000 habitantes y están bajo el control de la Policía desde 2009 dentro de la política de “pacificación” impulsada por el Gobierno de Río de Janeiro.

En los últimos meses se han registrado varios enfrentamientos de policías con pistoleros que aún se esconden en estas favelas.

Te interesaría

Lo más leído

Indicadores

SimadiBs.199,84
SicadBs.13,50
CencoexBs.6,30
EuroBs.7,46
Bono Soberano$93.292016
Bono Pdvsa$77.142016
Texas$40,89
Brent$44,18
Venezuela$34,46
Opep$38,45

Globovisión Radio