5 detenidos por el escándalo de la carne podrida

Carnepodrida

Las autoridades policiales chinas han detenido a cinco personas dentro de su investigación sobre la Compañía Alimentaria Husi de Shanghái, un proveedor cárnico de multinacionales de cadenas de comida rápida sospechosa de vender carne caducada a sus clientes.

Así lo anunció hoy la agencia oficial Xinhua, mientras la Administración de Alimentación y Medicamentos de Shanghái confirmó que ha sellado en las últimas horas cerca de 100 toneladas de carne que habían sido compradas por nueve compañías diferentes a la firma investigada.

Husi fue acusada el pasado domingo, en un programa de la televisión local shanghainesa Dragon TV, de difusión nacional, de vender carne en mal estado, tras haber estado falsificando sistemáticamente la fecha de caducidad de parte de la carne que vendía a estas cadenas, que también suspendieron sus compras a Husi.

Multinacionales como McDonalds, KFC, Pizza Hut, Starbucks, Burger King, Papa Johns, 7-Eleven y la china Dicos, e incluso la filial de McDonalds en Japón, se han visto afectadas por el escándalo y han retirado la carne comprada a Husi de sus puntos de venta.

Las investigaciones iniciales de las autoridades indican que la empresa llevaba a cabo de forma sistemática la producción y comercialización de productos cárnicos caducados.

“Esta práctica ilegal no fue un acto individual, sino un arreglo organizado por la compañía”, afirmó el director del organismo, Yan Zuqiang, al presentar sus primeras conclusiones, según recoge hoy el diario oficial “Shanghai Daily”, organismo de difusión del Gobierno local.

En paralelo a sus investigaciones, el equivalente nacional de su organismo anunció ayer que también examinará las instalaciones de Husi en otras cinco provincias y que cualquier violación que se descubra será “castigada con severidad”.

Hasta ahora, 5.108 casos de carne procesada de ternera, pollo y cerdo, en forma de distintos productos y pequeños filetes, elaborados con materias primas caducadas, han sido localizados por los investigadores en los almacenes de Husi en Shanghái, dijo Yan.

Allí se analizaron 160 toneladas de materias primas cárnicas y otras 1.107 toneladas de productos ya procesados.

El organismo ha dado un plazo de tres días a Husi para elaborar un informe detallado sobre sus actividades para colaborar en la investigación.

Las autoridades chinas también investigan el comportamiento de la compañía el domingo, el día de la redada, cuando los guardias de seguridad de la fábrica impidieron el paso a las autoridades durante una hora y media, hasta que acudió la policía local para obligarles a dejarles entrar.

Por ese motivo, Yan advirtió de que Husi puede enfrentarse a una seria penalización si se demuestra que ocultó o destruyó pruebas, o que falsificó documentos y registros de producción.

La matriz de Husi, el Grupo OSI, un conglomerado de procesamiento alimentario con sede en Aurora (Illinois, EEUU), reiteró hoy su apoyo a la investigación después de que ayer se disculpara por lo ocurrido en un comunicado en el que decía creer que se trata de “un acontecimiento aislado”, aunque asumía la “total responsabilidad”.

En otras ciudades las autoridades locales han sellado también toneladas de productos de Husi vendidos a distintas empresas, como es el caso de Chengdu (provincia de Sichuan, centro), con 9,6 toneladas en almacenes y tiendas de McDonalds, KFC y Dicos, y de Hangzhou (Zhejiang, este), con seis, en KFC, Pizza Hut y McDonalds.

Según la agencia oficial Xinhua, también se están llevando a cabo actuaciones similares en Cantón y Guangxi (sureste) y en Mongolia Interior (norte).

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